En las últimas décadas se han conseguido grandes éxitos en materia de seguridad vial en nuestro país, reconocidos incluso fuera de nuestras fronteras, pero aún nos queda mucho camino por recorrer para alcanzar la “visión cero”: alcanzar la cifra “cero fallecidos” por accidente de tráfico. Y cada paso que consigamos en la mejora de la seguridad vial demandará un mayor esfuerzo que los anteriores.

La coordinación y colaboración mutua resultan imprescindibles para la consecución de objetivos comunes de forma rápida y lo más eficiente posible; por ello, es importante seguir perseverando en el diseño y ejecución de medidas, sobre todo en aquellas que hayan demostrado previamente su efectividad, y alinear a todos los actores (ciudadanía, empresas, administración…) que intervienen en este fenómeno, para trabajar de forma sincronizada y sinérgica.

La realización y puesta en marcha de planes y estrategias, donde se definen líneas de actuación y compromisos es la mejor forma de trabajar conjuntamente teniendo en cuenta el carácter transversal mencionado anteriormente. La elaboración y ejecución de planes de seguridad permite realizar un seguimiento y una evaluación que traducen los aspectos teóricos del plan en una mejora continua de la seguridad vial, reflejo de la propuesta planteada.

La divulgación de buenas prácticas es un magnífico ejercicio de transparencia que permite el traslado de conocimiento y experiencia de unos ámbitos a otros escenarios por desarrollar.

 

La seguridad vial está en todos: ninos, jóvenes, mayores,
profesionales, responsables de empresas, Administración...

El mero hecho de caminar obliga a conocer unas normas de tráfico.

Busca planes autonómicos, provinciales y locales.

 

¿Te ha resultado útil esta información?

???cookie.titulo???

???cookie.descripcion???